Monte Fitz Roy
Sus picos agudos son reconocidos en cualquier imagen, pero por esta forma caprichosa es que muchos alpinistas no se atreven a tomar el reto que les presenta este majestuoso monte.
Este monte es tan imponente que pareciese que otros cerros se inclinen a sus pies; en su base se encuentra el pueblo Chaltén, que es el nombre que le dieron originalmente los mapuches a este monte; chaltén significa "montaña que fuma", ya que sus picos se encuentran normalmente cubiertos por nubes.
El monte forma parte, como el Glaciar Perito Moreno, del Parque Nacional Los Glaciares.
La mitología tehuelche cuenta que el joven Elal, huyendo de las iras de su padre, llegó a la cúspide de un cerro a lomo de un cisne. Después, demoró cuatro días en descender. En el trayecto fue atacado por Shie y Kokesne, espíritus de la nieve y el frío, los ahuyentó con el fuego creado al golpear los pedernales.
Venció con ingenio todas las dificultades que se le presentaron, hasta llegar al pie de la montaña. Allí lo recogió un grupo de hospitalarios tehuelches con los que convivió hasta convertirse en un hombre.
En agradecimiento, les enseñó el uso del arco y la flecha y la forma de encender el fuego. Desde entonces, ese hermoso cerro se llamó Chaltén o "montaña que humea", por el efecto que producen los vientos al empujar las nubes, y fue considerada sagrada por los tehuelches. Hoy es el símbolo principal en el escudo de Santa Cruz.
Este monte es tan imponente que pareciese que otros cerros se inclinen a sus pies; en su base se encuentra el pueblo Chaltén, que es el nombre que le dieron originalmente los mapuches a este monte; chaltén significa "montaña que fuma", ya que sus picos se encuentran normalmente cubiertos por nubes.
El monte forma parte, como el Glaciar Perito Moreno, del Parque Nacional Los Glaciares.
La mitología tehuelche cuenta que el joven Elal, huyendo de las iras de su padre, llegó a la cúspide de un cerro a lomo de un cisne. Después, demoró cuatro días en descender. En el trayecto fue atacado por Shie y Kokesne, espíritus de la nieve y el frío, los ahuyentó con el fuego creado al golpear los pedernales.
Venció con ingenio todas las dificultades que se le presentaron, hasta llegar al pie de la montaña. Allí lo recogió un grupo de hospitalarios tehuelches con los que convivió hasta convertirse en un hombre.
En agradecimiento, les enseñó el uso del arco y la flecha y la forma de encender el fuego. Desde entonces, ese hermoso cerro se llamó Chaltén o "montaña que humea", por el efecto que producen los vientos al empujar las nubes, y fue considerada sagrada por los tehuelches. Hoy es el símbolo principal en el escudo de Santa Cruz.
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